Los hijos de tu prima hermana tienen un nombre preciso en genealogía: son tus primos segundos. Este término, a menudo desconocido, designa a personas que comparten contigo los mismos bisabuelos.
En el lenguaje cotidiano, a veces se les llama «primos pequeños» o incluso se les considera sobrinos, pero estas denominaciones no corresponden a ninguna realidad jurídica ni genealógica. El vínculo que os une se sitúa en la intersección de tres lógicas distintas: el uso familiar, el vocabulario de la genealogía y el derecho civil francés.
Primos segundos: un sexto grado civil que suele entenderse mal
El cálculo del grado de parentesco en el derecho civil francés se basa en un principio sencillo: se asciende desde uno mismo hasta el antepasado común y, después, se desciende hasta la otra persona, contando cada generación sin incluir al propio antepasado. Entre tú y los hijos de tu prima hermana, el antepasado común es una pareja de abuelos (para ella) o de bisabuelos (para ellos).
En concreto, el recorrido pasa por tres generaciones ascendentes (tú, tu progenitor y tu abuelo) y luego por tres generaciones descendentes (el progenitor de tu prima, tu prima y su hijo). El total es de seis grados en el derecho civil.
Este cálculo difiere del derecho canónico, que todavía se utiliza en la genealogía religiosa y solo tiene en cuenta el número de generaciones que separan al antepasado común de la persona más alejada. En este sistema, el mismo vínculo corresponde al tercer grado. Si consultas un árbol genealógico antiguo o un documento eclesiástico, la numeración será distinta: de ahí suele venir la confusión.
Para situar mejor este vínculo, recordemos que el hijo de mi primo ocupa exactamente la misma posición genealógica que la hija de mi prima: ambos son primos segundos, en sexto grado civil.

Lenguaje cotidiano y vocabulario genealógico: por qué las familias se equivocan
En la vida cotidiana, pocas familias utilizan la expresión «primo segundo». Circulan tres denominaciones, todas imprecisas.
- El término «primo lejano» es el más frecuente, pero no tiene ninguna definición oficial en el derecho francés. Puede referirse tanto a un primo segundo como a un primo aún más lejano.
- Algunas familias llaman «sobrino» o «sobrina» a los hijos de un primo cercano, sobre todo cuando hay una gran diferencia de edad. Esta denominación es afectiva, no de parentesco: un sobrino es estrictamente el hijo de un hermano o una hermana.
- Otras personas dicen simplemente «primo», sin especificar el grado, lo que mantiene una confusión constante en las reuniones familiares.
Esta confusión no es baladí. Puede plantear un verdadero problema cuando alguien fallece y hay que formalizar un acta de notoriedad o determinar el orden de los herederos. El notario aplica el cálculo civil y no se guía por las costumbres familiares.
El caso particular de los primos por afinidad
Si tu prima no es prima consanguínea, sino política (su cónyuge es tu primo hermano), sus hijos no son tus primos segundos. Son tus primos por afinidad, un vínculo que no crea ningún grado de parentesco a efectos del Código Civil. Esta distinción tiene consecuencias directas en materia de sucesiones: un primo por afinidad no hereda en la sucesión legal.
Sucesiones y grado de parentesco: qué cambia en la práctica el sexto grado
El grado de parentesco no sirve únicamente para satisfacer la curiosidad genealógica. En el derecho francés, determina si puedes heredar de una persona fallecida que no haya dejado testamento. Los herederos se clasifican por órdenes (descendientes, ascendientes, colaterales privilegiados y colaterales ordinarios) y, dentro de cada orden, prevalece la proximidad del grado.
Los primos segundos pertenecen a la categoría de los colaterales ordinarios, en sexto grado. Si no hay descendientes, ascendientes ni colaterales privilegiados (hermanos, hermanas y sus descendientes), pueden heredar. La presencia de herederos de un orden prioritario los excluye del reparto, aunque tuvieran una relación afectiva estrecha con la persona fallecida.
El derecho francés admite la sucesión hasta el sexto grado inclusive para los parientes colaterales. Por tanto, los hijos de tu prima hermana se encuentran justo en el límite. Más allá de ese grado, si no hay testamento, la herencia pasa al Estado.
Grado de parentesco e impuestos sucesorios
Incluso cuando un primo segundo hereda (por lo general, mediante testamento), la carga fiscal es elevada. Los impuestos sucesorios entre personas sin vínculo directo alcanzan los tipos más altos de la escala. Un testamento puede transmitir un bien a un primo lejano, pero el coste fiscal reduce considerablemente la parte neta recibida.

Árbol genealógico: visualizar el vínculo entre primos segundos
La mejor forma de despejar cualquier duda es trazar el recorrido en un árbol genealógico, aunque sea esquemático. Parte de vuestros bisabuelos comunes y sigue las dos ramas por separado.
- Rama 1: bisabuelos, abuelo (por tu rama), tu progenitor y tú.
- Rama 2: bisabuelos, abuelo (por la rama de tu prima), progenitor de tu prima, tu prima y su hijo.
- El punto de unión es la pareja de bisabuelos. Las dos ramas se separan en la generación siguiente.
Este esquema muestra que cada generación adicional añade un grado de parentesco y hace que el vínculo sea más lejano. Los hijos de tu prima hermana están más alejados de ti que tu propia prima (cuarto grado), y aún más que tu tío o tía (tercer grado).
El vocabulario genealógico también prevé términos para las generaciones siguientes: los hijos de dos primos segundos son «primos segundos en segundo grado», en octavo grado civil. En ese punto, ya no existe un vínculo jurídico que permita heredar sin testamento.
El vínculo con los hijos de tu prima se resume en una frase: compartís bisabuelos, estáis en sexto grado civil y la ley os reconoce como parientes colaterales. Todo lo que excede ese marco —los apodos cariñosos y la sensación de ser su tía o su tío— pertenece al vínculo familiar vivido, no al derecho.



